sábado 24 de enero de 2004

Rumbo a San Cristóbal

Del 14 de Diciembre de 2003 al 23 de Enero de 2004

Santa Claus, presente en la Navidad de San Cristóbal de las CasasTras alcanzar la Frontera Sur de la República Mexicana necesitaba buscar un lugar para pasar las navidades de 2003 y dar la bienvenida al año 2004. San Cristóbal de las Casas estaba cerquita y hacia allá me dirigí.
Comenzaremos nuestro particular tour en Ciudad Hidalgo (Chis.), una ciudad que me pareció tranquila para ser fronteriza. Claro que, la Frontera Sur de México, poco tiene que ver con aquella otra que conocí al Norte (Tijuana, Tecate, Mexicali, San Luis Río Colorado, Sonoyta). Aquélla era la de los vecinos ricos, ésta la de los chingados. Sí amigos míos, los vecinos guatemaltecos, en general, son más pobres que los mexicanos.
Andaba yo algo preocupado por aquellos lugares. La prensa y la televisión mencionaban constantemente la presencia en la zona de miembros de la banda denominada "Mara Salvatrucha", unos "angelitos" de nacionalidad hondureña, salvadoreña y guatemalteca (aunque al parecer también hay alguno orgullosamente mexicano entre sus filas) que se dedican a "dar la bienvenida" a sus paisanos centroamericanos, mismos que utilizan México como puente para marchar "al otro lado" detrás del estúpido sueño americano. Afortunadamente, no tuve el placer de conocer a estos muchachitos tan "valientes"
Platanares a ambos lados de la carretera de Ciudad Hidalgo a Tapachula por Puerto MaderoSeñal en la carretera de Ciudad Hidalgo a Tapachula por Puerto MaderoIglesia de De Ciudad Hidalgo marché a Tapachula (Tapachula de Córdova y Ordóñez) pues tenía yo ganas de conocer esa ciudad que en algunos aspectos me recordó a la ciudad de México: el tráfico caótico, el ritmo acelerado al que se mueve la gente por la calle, la presencia de un poderoso comercio ambulante y la necesidad de ponerse abusado al caminar por ciertas zonas.
De Tapachula me llamaron la atención dos cosas: la gran cantidad de restaurantes de supuesta comida china que encontré en mi paseo y la numerosa presencia en las calles de personas que, con su cajita de madera colgada del cuello, surtían de dulces y cigarrillos a los paseantes.
Extraña señal en la carretera de Huixtla a MotozintlaMotozintla visto desde la carretera procedente de HuixtlaMotozintla visto desde la carretera procedente de HuixtlaDespués de pedalear los cuarenta kilómetros que separan Tapachula de Huixtla, la carretera comenzó a subir y la temperatura a bajar. Me refiero a la temperatura ambiental porque la de mi cuerpo debía ser muy alta a juzgar por las gotas de sudor con las que iba regando la carretera como consecuencia del esfuerzo realizado.
Para no hacerles el cuento largo les diré que subí durante 49 kilómetros. Cuando llegué al punto kilométrico 49 y observé la presencia de Motozintla allá abajito con las majestuosas formaciones montañosas rodeándolo, me acordé del Cañón de La Bufa chihuahuense con la pequeña diferencia que había yo cambiado la Suburban por la rojigualda.
Con la lluvia como molesta aliada seguí mi camino por Amatenango hasta llegar a Ciudad Cuauhtémoc, otro paso fronterizo entre México y Guatemala, donde apenas encontré las oficinas de la aduana y a unos ciudadanos guatemaltecos aprovisionándose de dulces orgullosamente mexicanos.
Una larga fila de esculturas que representaban a cada uno de los estados de la República me dio la bienvenida en Comitán (de Domínguez). Yo también corría el riesgo de quedarme "de piedra" inmortalizado al lado de aquellas esculturas pues los cuatro grados de temperatura que marcaba el termómetro eran una auténtica amenaza. En escasos tres días había pasado de los más de treinta grados de Tapachula a los cuatro de Comitán. País de contrastes.
La neta, yo pensaba que se iba a echar a nevar y me iba a quedar aislado en una ciudad, que todo hay que decirlo, me pareció interesante. Pero no fue así y en la mañana siguiente, después de llenar mi ánfora con café calientito en lugar de agua, me aventé para San Cristóbal de las Casas.
Noventa kilómetros para llegar un 19 de diciembre de 2003 a la ciudad de los diez nombres (Villa Real de Chiapa, Villaviciosa de Chiapa, San Cristóbal de los Llanos de Chiapa, Ciudad Real de Chiapa, Chiapa de los Españoles, San Cristóbal, San Cristóbal Las Casas, Ciudad Las Casas, San Cristóbal de las Casas y Jovel).
Calle Real de Guadalupe en San Cristóbal de las CasasKiosko en la Plaza de Santo Domingo de San Cristóbal de las CasasCerro de San Cristóbal en San Cristóbal de las CasasElegí la ciudad de San Cristóbal de las Casas para pasar allí las fiestas navideñas pues hasta un lobo solitario como el caballero pedaleante necesita en determinados momentos un poco de compañía. Compañía que encontré entre las personas que en aquellas fechas se encontraban por allí. Con decirles que la cena de Nochebuena la compartí con cinco personas (Mirenina, David, Tere, Kirio y Jokin) de la mera ciudad en la que yo nací (Pamplona). Eso sí, nuestro anfitrión (Juan Carlos), orgullosamente mexicano.
Los días en San Cristóbal discurrieron de forma apacible. Después de once meses pedaleando por "el país de los topes", el caballero pedaleante necesitaba un descanso, un alto en su camino, disfrutar de una vida de pensionado, esto es, pararse todos los días sin desmañanarse, ir a comprar el pan (dulce), leer el periódico en la banca de un parque mientras los rayos del astro rey acariciaban sus cachetes, prender la fogata en la tarde...
Catedral en San Cristóbal de las CasasAl fondo, Catedral en San Cristóbal de las Casas¿Qué les puedo contar yo de San Cristóbal? Pues que es una ciudad de esas que invita a ser caminada, que cuenta con uno de los mercados de alimentos más interesantes de cuantos he conocido, que si van allí no deben dejar de visitar el Museo de la Medicina Maya de la Organización de Médicos Indígenas del Estado de Chiapas y que, conforme se vayan alejando del Andador Turístico y sus inmediaciones, comienza lo verdaderamente interesante pues en los alrededores de la ciudad hay lugares excepcionalmente bellos.
Camino de San Juan ChamulaCerquita de San Cristóbal se encuentra Zinacantán, lugar que a mi amiga Mirenina le gustó mucho pero al que yo no le encontré el chiste. Sin embargo, Zinacantán es un buen punto para dirigirse, caminando por la montaña, a San Juan Chamula. ¿Sí se acuerdan de aquellas personas con las que el caballero pedaleante coincidió en su camino por tierras oaxaqueñas? Sí hombre, aquellos que tras visitar el santuario de la Virgen de Juquila (Oax.) regresaban a su pueblo corriendo. Pues bien, esas personas eran originarias precisamente de San Juan Chamula, un lugar que merece ser visitado para comprobar que, si el estado de Chiapas en general es otra película, lo de Chamula es una auténtica obra de arte y ensayo.
En compañía de mi amigo Jose fuimos a visitar la iglesia. Allá se le pone a uno la piel chinita y si además coincide con un sacrificio-ofrenda de gallina como nos tocó a nosotros, pues qué quieren que les diga... que para comprender algo de todo aquello hay que estudiar muchos años en la "Universidad de San Juan"
Con Pedro y Sandra en San Cristóbal de las CasasLes platicaba yo en mi relato de la compañía que encontré entre las personas que por aquellas fechas navideñas se hallaban en San Cristóbal. Pues bien, uno de los encuentros más entrañables de aquellos días fue coincidir con Pedro y Sandra, dos paisanos que, al igual que yo, también han elegido México como escenario para su vida vagamunda. Tuvimos oportunidad de platicar de nuestras respectivas experiencias en el México lindo y querido y, lo que es más importante, de cultivar una amistad que había surgido en Tijuana meses antes.
Primero de Enero de 2004, el día en que se cumplen diez años del alzamiento zapatista, quien más quien menos espera-confía-desea que los hombres y mujeres del color de la tierra se desplacen hasta San Cristóbal para conmemorar tan destacado aniversario. Sin embargo, quienes un día tuvieron que ocultar su rostro para ser vistos, aquellos que también hablan cuando callan, deciden permanecer en sus comunidades de origen y dejan plantados a quienes deseaban regresar a sus hogares, tras las vacaciones navideñas, con "la foto del año"
Nuestra bici-pato-aventura continúa. Ya conocemos bien la costa del Pacífico. En el siguiente relato buscaremos la otra costa, el Golfo de México. Aunque para golfo, el caballero pedaleante, que lleva ya mucho tiempo "de vago" por tierras mexicanas.
Facun.

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Otros enlaces de interés:

- Mapa del estado de Chiapas

- Guía Oficial de la Secretaría de Turismo del estado de Chiapas

- Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas

- La ventana a la Frontera Sur
- Mundo Chiapas

- Enlace Zapatista
- Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria
- Escuelas para Chiapas

- Tapachula y sus alrededores

- Comitán una ventana al Mundo
- Todo Sobre Comitán

- Coletilandia. El valle del zacatito

- Diario de Chiapas
- Centro de Medios Independientes, Chiapas
- Fronterizo Chiapas