martes 11 de noviembre de 2003

¡Y no te rajes Jalisco, túpele!

Del 7 al 10 de Noviembre de 2003

Portal de bienvenida a TecalitlánNuestra bici-pato-aventura es caprichosa. Cuando ya parecía que habíamos enfilado nuestro camino hacia la ciudad de México, el sur de Jalisco nos atrajo como un poderoso imán. Los noventa kilómetros que separan Colima de Tecalitlán discurren por un hermoso paisaje montañoso. La escalada está buena y la principal población en el camino es Pihuamo (Jal.), a unos cincuenta kilómetros de Colima y cuarenta de Tecalitlán. Lo demás son ranchitos y poblados muy chiquitos.
Pero ¿qué nos ha traído hasta Tecalitlán? ¿A ustedes les late la música de mariachi? Pues en México, cuando se habla de los meros-meros en esto del mariachi siempre surge un nombre: el Mariachi Vargas. ¿De dónde? De Tecalitlán, por supuesto.
Este antiguo pueblo minero vio nacer, en 1898, un cuarteto formado por Gaspar Vargas, Manuel Mendoza, Refugio Hernández y Lino Quintero, que con el tiempo adquiriría fama regional. En 1921 se integra en él como violinista Silvestre Vargas (hijo de don Gaspar), convirtiéndose en 1932 en su director. En 1934 el Mariachi Vargas se traslada a la capital de la República y empiezan a trabajar en las "casas de cita" o burdeles, luego en las casas de los funcionarios de gobierno (ojo, que nadie busque paralelismos, yo me limito a contarles la historia).
El Mariachi Vargas fue el primero en trabajar con todos sus componentes uniformados y con el paso del tiempo adquirió tal fama que actualmente se dice de él que es "el mejor mariachi del mundo"
En el número 42 de la calle Guadalupe Victoria de Tecalitlán, muy cerquita de la Plaza Principal, se encuentra el Museo Silvestre Vargas, concebido para rendir tributo a Silvestre Vargas (1901-1985).
Escultura de Silvestre Vargas en la Plaza Principal de TecalitlánEl museo cuenta con fotografías de las giras que realizó el grupo por diversas partes del mundo (desde Buenos Aires hasta Canadá visitaron todo el continente americano, además de varios países europeos y parte de África), fotografías con los cantantes (Pedro Infante, José Alfredo Jiménez, Jorge Negrete, Lucha Reyes y Lola Beltrán entre otros) que a lo largo del tiempo se han hecho acompañar por el legendario mariachi, algunos instrumentos, algún traje, la relación de las numerosas películas en las que han participado, las portadas de sus discos, múltiples reconocimientos y la urna con las cenizas de don Silvestre.
Algo que eché de menos en ese museo fue la presencia de la música pues el museo de un mariachi sin música, como que no tiene chiste. Es por eso que me marché a la Plaza, me senté en una banca y esperé a ver si la providencia me enviaba esas mágicas notas que surgen de trompetas y violines, guitarras y guitarrones pero únicamente me obsequió con el tañido de las campanas de la parroquia.
Y es que las campanas de la Parroquia de Tecalitlán repicaron en la tarde del viernes 7 de noviembre de 2003 al tiempo que los cohetes estallaban en un cielo semi-nublado. Yo pensé que se trataba de la celebración por la victoria de la selección mexicana de béisbol sobre el combinado de Estados Unidos, logrando que los últimos campeones olímpicos se queden fuera de la fiesta de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Los mexicanos les recetaron "Go Home" a los gringos (días más tarde los canadienses nos mandaron a los nuestros p'al rancho) y "el más estadounidense de los deportes no tendrá representación de aquel (y de este) país en la competencia más internacional del mundo"
Sin embargo, según me contaron más tarde, la razón del repique de campanas y el estruendo de cohetes era el novenario que antecede a la celebración en Tecalitlán de los festejos en honor de Nuestra Señora de Guadalupe.
De modo que, sin escuchar una sola nota de música de mariachi en la cuna del mejor mariachi del mundo, puse rumbo a Ciudad Guzmán, la cabecera del municipio de Zapotlán El Grande, que se disputa con Puerto Vallarta y Lagos de Moreno el honor de ser la segunda ciudad en importancia (después de la capital Guadalajara) de mi querido estado de Jalisco.
Monumento a José Clemente Orozco en el Jardín Principal de Ciudad GuzmánMonumento a Juan José Arreola en el Jardín Principal de Ciudad Guzmán












A Ciudad Guzmán llegué atraído por ser la cuna donde nacieron dos ilustres mexicanos: el muralista José Clemente Orozco que, junto con Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros forman el trío de los tres grandes muralistas mexicanos y el escritor Juan José Arreola. A pesar de que me sentí estupendamente en Ciudad Guzmán, nada sólido encontré acerca de Orozco y Arreola. A veces, los pueblos que tienen la fortuna de que el caprichoso destino los haya elegido como cuna de personas tan destacadas en el ámbito cultural, no saben aprovecharlo y se limitan a colocar algún monumento, utilizar el nombre del artista para bautizar la Casa de la Cultura y poco más.
Es el caso de Ciudad Guzmán, donde encontré en el Jardín Principal un busto en honor de Arreola y un monumento dedicado a Orozco (también tiene otro en la salida hacia Guadalajara por la libre). Por otro lado, en uno de los portales que rodean el Jardín también hallé una especie de biblioteca con el nombre de Juan José Arreola.
Me platicaron acerca de la existencia de una ciclo pista. Como en este país lo de las ciclo pistas es algo tan extraño y escaso no dudé en aventarme para allí. Se accede a ella por la carretera libre a Guadalajara, tiene una longitud de 3.5 kilómetros y finaliza en la laguna de Zapotlán.
Semáforo de alerta volcánica en San GabrielDurante mi recorrido por tierras del sur de Jalisco advertí desde diferentes lugares la presencia de dos colosos que se elevaban desafiantes hacia el cielo. Sus nombres: Volcán Nevado de Colima (4,335 metros) y Volcán de Fuego (3,960 metros). Los semáforos que reflejaban las condiciones del Volcán de Fuego (normales, de alerta y de alarma) me resultaron familiares pues ya los había conocido meses atrás en las inmediaciones del Popocatépetl y las blancas fumarolas que casi de continuo salían de su cráter eran señal inequívoca de que aquel volcán estaba muy vivo.
Yo no pude resistir la natural atracción que ejercen sobre mí este tipo de maravillas de la naturaleza así que me acerqué para observarlos y para cargarme de energía pues aunque uno gasta mucha (energía) para llegar hasta este tipo de lugares no es menos cierto que al final "el balance energético" resulta favorable.
Desde Ciudad Guzmán se sale por la calle Federico del Toro que luego se convierte en 1 de Mayo. Cerca del Jardín Principal existe una indicación que dice Colima-El Grullo y esta es la dirección que debemos tomar. A la salida de la ciudad pasamos por el centro comercial Plaza Zapotlán, el cual queda a mano izquierda. Más adelante la carretera se divide en dos: una, la libre a Colima y la otra hacia El Grullo pasando por el Instituto Tecnológico. Nosotros debemos de seguir siempre la indicación El Grullo (en este punto y posteriormente antes de llegar a El Fresnito). Al cabo de algo más de 10 kilómetros (después de pasar el kilómetro marcado como 100 de la carretera hacia El Grullo) hay una desviación a mano izquierda con un cartel que dice Parque Nacional Volcán Nevado de Colima. Aquí inicia un camino de terracería de 17 kilómetros que llega hasta la Caseta de vigilancia del Parque, a 3,350 metros de altitud.
Volcán Nevado de ColimaVolcán Nevado de ColimaVolcán Nevado de ColimaLa subidota está de pelucas. Los 17 kilómetros de brecha que, según la guía turística está en excelentes condiciones (señal inequívoca de que su redactor no subió en bicicleta), discurren entre frondosa vegetación que nos resguarda de los tan temidos rayos solares. En el camino no están marcados los kilómetros que llevamos recorridos ni los metros de altura que le vamos ganando a la montaña, lo cual no sé si es bueno o malo. Lo que sí sé, por experiencia, es que es necesario echarle muchas ganas y, por favor, que a nadie se le ocurra subir con la bicicleta cargada porque entonces sí que la terminará de amolar. El día que yo subí no lo hice solo. "Disfruté" de la agradable compañía de grupos de mosquitos que, cual si fueran un organizado equipo de relevos, me iban acompañando curva a curva, pendiente a pendiente. ¿Es que no habrá en este pinche mundo tecnológicamente tan avanzado algún método para exterminar esos seres tan molestos, buenos para nada, cuyo único quehacer parece ser es estar chingue y chingue sin prestar atención a los manotazos e improperios que uno les lanza?
Al final llega la recompensa a tanto "sufrimiento", cuando al llegar a la Caseta de vigilancia del Parque aparece el Volcán Nevado de Colima (4335 metros) en todo su esplendor. Nos separan mil metros de desnivel para llegar a la cima pero eso lo dejamos para "los deportistas" pues por hoy ya hemos hecho suficiente ejercicio.
En el Parque Nacional Volcán Nevado de Colima a 3350 metros de altitudEn el Parque Nacional Volcán Nevado de Colima a 3350 metros de altitudUn poquito más abajo de la Caseta está el Refugio La Joya (en remodelación cuando yo lo visité a mediados del mes de noviembre de 2003). Cerca del Refugio existen instalaciones para albergar a los deportistas que acuden hasta allí por temporadas para realizar entrenamiento en altura.
Si la subida les decía que está de pelucas, la bajada no sabría muy bien cómo definirla. ¿Espectacular?, ¿riesgosa?, ¿deslizante? El caso es que en el caminito hay muchas piedritas sueltas y el chiste está en no caerse. Uno no llega a disfrutar de ella por la natural inclinación que tenemos los humanos a evitar rodar por el suelo, lo cual nos obliga a bajar con cierta tensión y, sobre todo, muchísima atención.
Blancas fumarolas del Volcán de Fuego vistas desde la carretera de  Sayula a San GabrielMientras estaba realizando el descenso yo mismo iba asombrándome y preguntándome cómo había sido posible que, un par de horas antes, hubiese logrado subir por allí. Misterios de la condición humana o como diría mi amigo Andrés Montero de Ahuacatlán "nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta"
Pronto avistamos la carretera pavimentada que nos llevará nuevamente a Ciudad Guzmán, donde tras un buen regaderazo comenzamos a planificar nuestro nuevo destino.
¿Sí saben quién es Juan Rulfo? Del mexicano que escribió Pedro Páramo y El Llano en llamas tendrán la próxima semana cumplida información.
Aquí les espero nuevamente.
Facun.

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Otros enlaces de interés:

- Mapa del estado de Jalisco

- Secretaría de Turismo del Estado de Jalisco

- Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco

- Turismo en Jalisco
- Mi Jalisco

- Zapotlán Turístico

- Foro del Nevado de Colima
- Patronato del Nevado de Colima

- Portal de deportes de montaña y escalada en México
- Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada
- Montañismo y Exploración
- Montañismo Unam
- Grupo Expedicionario Mexicano

- La Jornada Jalisco

4 comentarios:

naughtyboy83 ha dicho

Tecalitlan,Jalisco en este resumen que mire es cierto no tocan los mariachis en Tecalitlan,pues muchos quieren que se les contrate no van atocar gratis en el jardin,pero hay un mariachito que anda seguido ahi en mi pueblito TECALITLAN,JALISCO tocando son como 5 personas ya señores,y tocan bonito son de una colonia que se llama San Juan.Visiten no se van arrepentir se los recomiendo,"¡Y no te rajes Jalisco, túpele!"

Caballero Pedaleante ha dicho

Saludos para los señores que tocan bonito de la colonia San Juan de Tecalitlán. Repórtense y cuéntennos cómo contactar para contrataciones.
Saludos.

Angie Vázquez ha dicho

La próxima vez que visites Ciudad Guzmán, dirígete al Archivo Municipal con el cronista de la ciudad, que en la actualidad es el Arq. Fernando G. Castolo, y verás que encontrarás muchísima información sobre dos de nuestros personajes más ilustres. No te creas que nomás utilizamos sus nombres para bautizar bibliotecas y calles.
También encontrarás gran apoyo en el periodista Francisco Rodríguez Farías y el escritor Juan Manuel Preciado.
Son muy informativos e interesantes tus relatos. Saludos.

Caballero Pedaleante ha dicho

Muchas gracias Angie por la recomendación. Lo tendré presente la próxima vez que vaya a Ciudad Guzmán.
Saludos.