sábado, 13 de septiembre de 2003

Desde la capital del estado de Sonora

Del 8 al 12 de Septiembre de 2003

Leyendo el periódico Cambio de Hermosillo que el 9 de Septiembre de 2003 se hizo eco de nuestra bici-pato-aventuraLa ciudad de Hermosillo fue una continua caja de sorpresas. Hasta un periódico local se hizo eco de nuestra bici-pato-aventura. Pero vayamos por partes pues para "encumbrarme" en la fama y la popularidad primero tuve que llegar a la antigua Pitic (donde se juntan dos ríos) y comprobar por enésima vez a lo largo de mi camino por tierras mexicanas que el cauce de un río, en el caso de Hermosillo el del Río Sonora, pasaba más seco que un chicharrón. El bulevar Padre Kino fue la puerta de entrada a la capital del estado de Sonora. Los buenos hoteles que me habían asegurado existían en Hermosillo, efectivamente, allí se encontraban, apostados a ambos lados del bulevar, en la denominada Zona Hotelera. El Señorial, La Siesta, el Fiesta Americana, el Araiza, el Gándara, el Holiday Inn... eran como pasteles expuestos tras una vitrina y yo era el niño que se encontraba del otro lado, tragando saliva y mojando sus labios, consciente de la imposibilidad de acceder a ellos.
De modo que continué mi ruta natural, misma que sigo cuando llego a una gran ciudad: pedalear hacia su Centro Histórico, territorio donde normalmente suelen abundar los hoteles económicos. Domingo en la tarde, Hermosillo parece una ciudad fantasma. Los comercios cerrados, escasa circulación y poquitas personas paseando.
Pedaleo por sus calles y me alegro al volver a encontrarme con un mercado (aunque se encuentre cerrado), el Mercado Municipal "José María Pino Suárez" Hoteles, pocos. Finalmente me quedo cerquita de la Plaza Benito Juárez a pesar de que el instinto que vengo desarrollando tras más de siete meses de aventura me alerta que por allí hay mucho comercio, y no precisamente de abarrotes.
Reloj monumental en el bulevar Abelardo L. Rodríguez de la ciudad de HermosilloEl Royal (Sonora 15, entre Juárez y M. González) me anuncia cuartos a 120 pesos y allí me quedo, en compañía de las mujeres que desempeñan el oficio más viejo de este mundo. Yo te respeto, tú me respetas y aquí no hay pedo. No señorita, está usted muy bonita pero yo vengo muy fregado para darme un faje con usted. Quizás en otro momento...
En la mañana siguiente llega el momento de buscar un lugar más "tranquilo" para que mi estancia en Hermosillo sea más agradable. Me dirijo al número 16 de la calle Veracruz (colonia Centro), a las oficinas de la Codeson (Comisión del Deporte del Estado de Sonora).
- Buenos días, mi nombre es Facundo, soy un español que está viajando en bicicleta para conocer su país. Quiero pedirles de favor si hay chance de quedarme unos días en las instalaciones deportivas para descansar tantito y aprovechar para conocer la ciudad.
- Eso suena interesante Facundo. Pero platíquenos. ¿De dónde viene?, ¿a dónde va?, ¿cuánto tiempo lleva viajando?, ¿y todo el camino... pura bicicleta?
- Pues verán... (me siento un poco avergonzado ante tanta expectación).
Al ratito llega otro cuate (Arturo Llanes Reyes).
- Quihúbole, vengo a hacerte una entrevista.
- ¿Una entrevista? Pues... órale.
- ¿De dónde vienes?, ¿a dónde vas?, ¿cuánto tiempo llevas viajando?
- Pues verás... Bla-bla-bla.
- Vamos a tomar unas fotos Facundo.
- Pues órale con las fotos.
Tras "cumplir con los medios" Joaquín Taurian me extiende un documento solicitando al CEDAR (Centro de Alto Rendimiento) que me faciliten hospedaje y alimentación durante cinco días. Gracias Hermosillo, gracias CODESON, gracias a las trabajadoras y trabajadores de las oficinas de la calle Veracruz.
En el CEDAR me recibe José Luis Peral. Cuentan con hermosas instalaciones para que los deportistas sonorenses que logran acceder a sus programas deportivos puedan desarrollar sus carreras y representar a Sonora en las competencias. Los chavos se la pasan estudiando, entrenando, creciendo como deportistas y como personas de la mano de Rubén, "el Baca", la señito que prepara una deliciosa comida...
De alguna forma tiene que agradecer "el güerito" las atenciones que esta ciudad ha tenido con él. Y como no conoce otro modo que descubriéndola, caminándola, narrándola, dejándose seducir por ella... pronto se calza sus botas y sale a su encuentro.
Chinga, no tenemos mapa ni folletos turísticos (la oficina de información turística ubicada al lado de la caseta de la carretera procedente de Santa Ana la encontré cerrada y, al parecer, en la ciudad no hay muchos módulos de información para las personas que la visitan). No importa, agarraremos ese camión que dice UNISON (Universidad de Sonora) y ya veremos.
Universidad de Sonora en la ciudad de HermosilloEdificio de Rectoría de la Universidad de Sonora en la ciudad de HermosilloPalmeras en la Plaza Emiliana de Zubeldía en la ciudad de HermosilloEn el corazón de la ciudad se encuentran las instalaciones de esta universidad, fundada el 12 octubre de 1942 y en la que desde hace unos días más de 30,000 estudiantes caminan por sus corredores y acuden a sus salones. Frente al edificio de Rectoría, donde confluyen los bulevares A.L. Rodríguez y Luis Encinas, se erige un moderno edificio que alberga la biblioteca, la hemeroteca, el auditorio, las instalaciones de Radio Universidad y el Museo Regional de Historia de la Universidad de Sonora. El museo cuenta con dos salas. En la Sala de Arqueología o Prehistoria nos esperan "los primeros hombres sonorenses", dos cuerpos momificados de mujer encontrados en Yécora cuya antigüedad, según los expertos, es de doce mil años. En la Sala de Historia, a través de diferentes objetos y fotografías, nos acercamos a la reciente historia de Sonora, a partir de la llegada de los españoles.
Monumento al policía ejemplar en el Bulevar Rosales de la ciudad de HermosilloPlaca homenaje al policía ejemplar en el Bulevar Rosales de la ciudad de HermosilloBulevar Rosales en la ciudad de HermosilloContinuamos nuestro camino por el Bulevar Rosales. ¿Quién dijo aquello de que "la policía es mala"? Como excepción que confirma la regla "la ciudad de los naranjos" evoca la figura del policía ejemplar y humilde servidor social Teniente Enrique Morales A. "Moralitos" y sus 27 años de servicio al cuidado de los niños.
Si avanzamos por Rosales, unos metros más adelante avistaremos las torres de Catedral. Antiguo Palacio de Gobierno en la ciudad de HermosilloTorre del Antiguo Palacio de Gobierno en la ciudad de HermosilloHacia allá nos dirigimos, a la Plaza de Armas













Ignacio Zaragoza, cuyo kiosko (su estructura) dicen que fue traída desde la mismísima ciudad italiana de Florencia (¡mamma mia!). La plaza aparece custodiada por la Catedral de la Asunción y los Palacios de Gobierno Municipal y Estatal, aunque a este último le dicen Antiguo Palacio de Gobierno.
Detalle de la fachada de la Catedral de la Asunción en la ciudad de HermosilloCatedral de la Asunción en la ciudad de HermosilloTorre de la Catedral de la Asunción en la ciudad de HermosilloLa Catedral es una de las muestras más importantes de la arquitectura religiosa de la ciudad. En cuanto al Palacio Municipal, me encuentro con un plantón de una veintena de jóvenes pertenecientes a la Federación Nacional de Estudiantes Rafael Ramírez que solicitan-demandan-exigen una Casa para el Estudiante. Y finalmente, después de admirar el exterior del edificio de estilo neoclásico, con reminiscencias de mudéjar, del Antiguo Palacio de Gobierno de Detalle de uno de los murales del Antiguo Palacio de Gobierno en la ciudad de HermosilloPlantón en el exterior del Palacio Municipal de la ciudad de HermosilloSonora (1882) decido entrar a visitar los murales que en los años ochenta del siglo pasado pintaron Héctor Martínez, Enrique Estrada y Teresa Morán y que expresan algunos pasajes históricos decisivos en la historia de Sonora.
Continuamos por Rosales, a nuestra izquierda queda el edificio de la Sede de la Procuraduría General de Justicia del Estado en la ciudad de HermosilloProcuraduría General de Justicia del Estado. Llegamos hasta el cauce del Río Sonora. A nuestra derecha, un complejo de modernos edificios llama nuestra atención. Se trata del Centro de Gobierno, que alberga las Secretarías del Gobierno del Estado y las oficinas del Gobierno Federal. Secretaría de Fomento al Turismo, tercera planta. Por fin. Aprovechamos para hacer un alto en nuestro camino y documentarnos tantito. Edificio del Centro de Gobierno en la ciudad de HermosilloNos recibe don Adolfo B. Salido "El Nazi", un simpático sonorense que nos recomienda conocer su pueblo natal Álamos y nos da algunos consejos sobre qué visitar en Hermosillo. Nos entregan documentación de diferentes lugares del estado pero seguimos sin contar con un pequeño plano de la ciudad.
Justo donde el Bulevar Rosales se convierte en Bulevar Vildósola, en la esquina con la Avenida Cultura, está la Casa de la Cultura. Híjole, exteriormente, el edificio bien podría ser un Palacio de los Deportes. Encontramos evidencias de que allí se imparten talleres de pintura, danza, teatro, música, fotografía, dibujo y literatura. Cuenta con una biblioteca, un teatro y sala para exposiciones temporales de artes plásticas.
Plaza de los Tres Pueblos en la ciudad de HermosilloSeguimos caminando hacia el Sur por el Bulevar Vildósola. A unos doscientos metros se encuentra la Plaza de los Tres Pueblos, en memoria de Batúc, Suaqui y Tepupa, pueblos de la sierra que fueron inundados al construirse la presa Plutarco Elías Calles "El Novillo". Otro Itoiz. Creo que ya caminamos suficiente por hoy. Ni modo de seguirle hasta el Centro Ecológico. Mejor agarramos un camión (Ruta 11, Luis Orci-Conasupo) sobre el Bulevar Vildósola que nos acerque hasta allí.
Centro Ecológico de la ciudad de HermosilloCentro Ecológico de la ciudad de HermosilloCentro Ecológico de la ciudad de HermosilloCentro Ecológico de la ciudad de HermosilloA pesar de que a mí no me agrada ver animales enjaulados, reconozco que el Centro Ecológico de Sonora se ha esmerado en lograr que sus instalaciones nos hagan olvidar el concepto del típico zoológico. Además, todo está impecablemente cuidado y su función educativa es incuestionable. Aquí termina nuestro primer paseo por la ciudad que recibe su nombre en honor del general José María González Hermosillo y no en razón de su hermosura como pensaba yo en un principio. Mañana nos toca "etapa de montaña" así que me vienen descansados.
Nuestro segundo itinerario arranca a la altura del Auditorio Cívico del Estado, donde confluyen el Bulevar Rosales y Pino Suárez. Posiblemente en nuestro paseo de ayer reparásemos en la presencia de un cerro coronado por un grupo de antenas. Cerro de la Campana en la ciudad de HermosilloSe trata del Vista de la ciudad de Hermosillo desde el Cerro de la CampanaVista de la ciudad de Hermosillo desde el Cerro de la CampanaVista de la ciudad de Hermosillo desde el Cerro de la CampanaCerro de la Campana, considerado uno de los símbolos de Hermosillo. Buscamos el modo de subir al considerado mirador por excelencia para el visitante que llega a esta ciudad. Cruzamos Rosales, agarramos la calle Cucurpe y seguimos el camino empedrado hasta el cerro. Es un pequeño paseo de unos veinte minutos. Desde lo alto del cerro las vistas son magníficas y descubrimos que, a pesar de llevar pocos días en la ciudad, ya podemos identificar algunos lugares.
Bajamos el cerro y agarramos por la avenida Obregón, que se convierte luego en No Reelección. Al fondo observamos un templo: la Capilla de Nuestra Señora del Carmen, la iglesia más antigua en servicio y uno de los templos de más tradición entre los hermosillenses.
Museo de Sonora en la ciudad de HermosilloDe aquí se encuentra cerquita la Antigua Penitenciaría del Estado. No se me espanten, las celdas dejaron de recibir huéspedes en 1979 y el edificio, después de ser rehabilitado, funciona hoy como Museo de Sonora. El museo cuenta con una colección arqueológica e histórica relacionada con la historia general de Sonora, la cual se describe de manera cronológica de acuerdo con las principales etapas históricas: prehispánica, colonial e independiente. La exposición está precedida por un breve repaso de historia natural.
Parque Madero en la ciudad de HermosilloCapilla de Nuestra Señora del Carmen en la ciudad de HermosilloRegresamos a la capilla del Carmen. A un costado de ésta, al final de la calle Serdán, encontramos el Parque Francisco I. Madero. La antigua Alameda continúa siendo un parque público y pulmón de la ciudad. En él hallamos una imponente estatua de Jesús García Corona, el llamado "Héroe de la Humanidad", quien ofreció su vida para salvar la de los cinco mil habitantes de Nacozari, sacando del poblado una locomotora cargada de dinamita que finalmente estalló.
Tras descansar tantito a la sombra que proporcionan los árboles del parque buscamos las calles del Centro Histórico, aunque sería más exacto llamarlo Centro Comercial. Allí encontramos la alternativa a los grandes centros comerciales de la periferia de la ciudad y a las tiendas departamentales. Es un magnífico lugar para pasear y asombrarse con la variedad de productos que se ofertan. Lleno de vida durante el día, nos advierten que en la noche se convierte en una zona un poco peligrosona.
Parada obligada en el Mercado Municipal "José María Pino Suárez" (1912) donde uno puede tomarse un exquisito café de olla acompañado, si se desmañanó lo suficiente, de unos deliciosos tamales. El mercado todavía conserva el sabor de antaño: el de los petates, las mantas, los quelites, las pitahayas, los refrescos de chía, los melones, las sandías, las calabazas y las tunas de castilla.
Tras este festín de colores, de olores y sabores nos dirigimos a la Plaza Benito Juárez, punto final de nuestro recorrido por la ciudad fundada el 18 de Mayo de 1700 por el alférez Juan Bautista de Escalante. Advertimos que en las inmediaciones del Royal continúa la actividad comercial en su giro carnal pues algunas necesidades humanas no saben de horario ni fecha en el calendario. Nos despedimos de Hermosillo tras constatar que la carne sonorense (nos referimos a la de res) es de la mejor en el mundo. Dejamos que "los naranjeros" continúen su preparación para afrontar la temporada de invierno que comienza en octubre. Nos despedimos de una ciudad con 650,000 habitantes que se ha contagiado de los deseos de "modernidad" de otras ciudades mexicanas. Con el anuncio o "amenaza" de la apertura de nuevas Plazas Comerciales, nuevas estaciones de gasolina, nuevos eslabones de las grandes cadenas comerciales, nuevos hoteles y la llegada de nuevos distribuidores de automóviles (la vitrina más grande de la ciudad exhibe los modelos de la "bemedobleú") nos despedimos de Hermosillo con un buen sabor de boca.
Hemos sido tratados con una exquisita amabilidad, nos hemos cansado de tanto voltear la cabeza al paso de las lindísimas hermosillenses, el calor no ha estado tan pesado como nos habían advertido. Quizás la ciudad de Hermosillo no tenga muchos lugares para visitar o grandes atractivos para saciar el voraz apetito del turista compulsivo pero, créanme si les digo, que el mayor patrimonio de esta ciudad son sus habitantes, hombres y mujeres que a mí me recordaron tantito a los aragoneses: gentes tantito rudas pero de una extraordinaria nobleza.
Continuamos con nuestra "gira" por el estado de Sonora. Todavía nos aguardan muchas sorpresas antes de regresar a tierras sinaloenses. Aquí les espero la próxima semana.
Facun.

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Otros enlaces de interés:

- Mapa del estado de Sonora

- Comisión de Fomento al Turismo del Estado de Sonora

- Instituto Sonorense de Cultura

- Cultura y Arte en Sonora

- Sonora Mágica

- Aeropuerto de Hermosillo

- Museos de Hermosillo

- Club Coyote-Iguana de Ciclismo de Montaña

- El Imparcial