Tras pasar unos días en la capital hidrocálida quise conocer tantito el resto del estado de Aguascalientes. Y en mi trayecto me llevé agradables sorpresas...Un viajero apresurado hubiera limitado su visión del estado de Aguascalientes a su capital. Pero como el caballero pedaleante no tiene mucha prisa y le gusta conocer un poquito más allá de lo "políticamente correcto", emprendió una ruta que le llevó hasta unos lugares bien curiosos de uno de los estados más chiquitos de la República Mexicana.
Así fue como llegué a Real de Asientos, pedaleando por el oriente del estado, en una etapa de alrededor de ochenta kilómetros.

Asientos es un municipio de origen minero que en su época de esplendor favoreció la construcción de edificios civiles y religiosos. Pero esa época de apogeo ya pasó y la escasa rentabilidad que suponía seguir extrayendo cobre, plomo, zinc, oro y plata de las minas ocasionó su cierre y, consiguientemente, la desaparición de la más importante fuente de empleo para los habitantes del lugar.Ante la ausencia de alternativas a la industria minera fueron muchos los que salieron de Real de Asientos y, entre las personas que decidieron permanecer en el lugar, debieron discurrir sobre cómo hacerle para seguir trabajando y viviendo en el lugar que les vio nacer.
Fruto de todo ello es la reciente apertura de Real de Asientos al turismo que visita Aguascalientes. Dicen que cuando los primeros españoles llegaron a Asientos a usurpar los recursos mineros, se instalaron alrededor de la actual Plaza Juárez. Para esconder el producto de su pillaje y protegerse de los "bárbaros" que habitaban el lugar antes de su llegada, construyeron túneles subterráneos. Y es aquí donde los actuales moradores de Real de Asientos pensaron que ello podría constituir un atractivo para atraer al turismo hasta esa localidad.
De lo que parece un ambicioso proyecto para el futuro, actualmente se puede visitar el túnel que discurre bajo la Parroquia de Nuestra Señora de Belén. A espaldas del templo existe un local donde les contarán a través de fotografías un poquito de la historia del municipio, antes de que alguno de los entusiastas guías les acompañe en su recorrido por el túnel, que inicia en ese mismo lugar. Con un cirio en sus manos, que al menos a mí me hizo soltar algún "lamento" cuando la cera candente hizo contacto con mis dedos, recorrerán el túnel construido para evitar que la humedad dañase los cimientos de la parroquia, mientras su acompañante les cuenta alguna historia para espantarlos. El recorrido, ya en el exterior, se complementa con una visita a la pinacoteca, donde se exponen obras que anteriormente se encontraban arrumbadas en la casa parroquial.
En Real de Asientos me encontré con un "paisano", o mejor dicho, con la casa que habitó el minero don Gaspar Benito de Larrañaga, originario de la merindad de Estella (Stela para quien grabó la placa de identificación del lugar), del Reino de Navarra. Don Gaspar, quien perteneció a las familias fundadoras del poblado, murió en esa hermosa casona en 1715.También quise visitar el panteón ubicado en la parte posterior del Santuario de Guadalupe, donde me habían dicho que algunos de sus muros mostraban inscripciones, versos e ilustraciones sobre la muerte. Sin embargo, no fue posible pues me dijeron que se encontraba cerrado por las reformas que estaban realizando en su interior.
Otro lugar que no llegué a visitar fue El Tepozán, convento construido en el siglo XVIII y ubicado a dos kilómetros de Asientos rumbo a Tepezala. El caso es que las siete de la mañana no me pareció una hora adecuada para molestar a la familia que vive junto al convento, cuyas instalaciones dizque resultan enigmáticas y misteriosas.Dejé Real de Asientos y sus proyectos de paseos en carreta tirada por mulas para poner rumbo a la Presa Potrerillo por Rincón de Romos. De camino encontré en mi camino Tepezala, localidad en la que no me detuve pero que me causó una buena impresión.
Para llegar a la Presa Potrerillo a través de Rincón de Romos (también se puede acceder desde San José de Gracia) las indicaciones no abundan demasiado que digamos. Les contaré cómo llegar, o cuando menos cómo lo hice yo. Desde Rincón de Romos se agarra la subida hasta una cruz desde la que se domina toda la población. De allí se continúa por carretera pavimentada hasta el ejido Morelos, donde termina el tramo pavimentado y comienza el de terracería. Se sigue este camino ignorando el desvío a la comunidad de Las Camas. A continuación, seguir las indicaciones hasta llegar a Túnel de Potrerillo (once kilómetros desde el ejido Morelos). De aquí agarrar la carretera pavimentada hacia Tortugas y al cabo de un kilómetro agarrar la desviación a mano derecha hacia Boca de Túnel (camino de terracería de aproximadamente tres kilómetros).
Durante este recorrido quizás lleguen a pensar ustedes que están en medio de la nada y que nada es lo que van a encontrar en su destino. Y quizás tengan un poquito de razón. Cuando yo llegué a la comunidad de Boca de Túnel, el punto final de mi etapa, me acordé del Comala que describe Juan Rulfo en Pedro Páramo. Aquello parecía la capital de la nada.Sin embargo, pronto encontré a dos comadres que se encontraban a la sombrita, platicando de sus cosas. Les pregunté si allá había lugar donde comer algo, pues había llegado yo hambriento. Y así fue como conocí a la señora Gracia (María Engracia Guillén Herrera), quien me llevó a su humilde casa y me preparó unos huevos revueltos que me hicieron olvidar el cansancio que traía en mis piernas.






La seño me indicó cómo llegar a la presa y le encargué la rojigualda pues el acceso estaba un poco complicado para la bicicleta, con todo y alforjas. Pero, ¿cuál es el chiste de Boca de Túnel? En primer lugar está la Presa Potrerillo, cuyo paisaje y la soledad del lugar me cautivaron. Y por otro lado está un túnel, que ha de tener casi tres kilómetros de longitud, que comunica la Presa Potrerillo con la Presa 50 Aniversario. El túnel es de construcción moderna y se tarda unos treinta minutos en atravesarlo. No encontrarán grandes alicientes en su interior, excepto algún resto de basura dejado por las "personas" que visitaron el lugar con anterioridad. Como el trazado del túnel es bastante recto, caminarán dejando una mancha de luz a sus espaldas que se hace cada vez más chiquita hacia otro punto de luz cada vez más grande. La gracia del asunto, o al menos la que yo le encontré al mismo, es que una vez acostumbrados a la oscuridad, apaguemos nuestra lámpara e intentemos avanzar, controlando el miedo que nos provoca acercarnos a lo desconocido.
En la noche agarré mi casa de campaña y acampé en la orilla de la presa. En santa paz y con la música ambiental que me ofrecían los animalitos que integraban la orquesta sinfónica del lugar, dormí como los ángeles y a la mañana siguiente fui a despedirme de doña Gracia, que estaba ordeñando su vaquita, y me ofreció un suculento desayuno antes de volver a emprender mi ruta.


Pedaleé hacia Sierra Fría divisando en mi camino la mancha de agua correspondiente a la Presa Plutarco Elías Calles. Sierra Fría comienza en la localidad de La Congoja. A partir de aquí, por un camino de terracería, son casi 50 kilómetros hasta encontrar otro lugar habitado (El Temazcal). En el camino encontrarán numerosos ranchos con sus puertas de acceso perfectamente cerradas, algún conejo, alguna ardilla y alguna vaca que les mirarán sorprendidos a su paso.A pocos kilómetros de La Congoja,
antes de llegar a El Cepo, se encuentra el denominado Campamento de Educación Ambiental "Los Alamitos" Ese era el lugar donde el caballero pedaleante pensaba quedarse a descansar pero una puerta de fierro cerrada con un candado y el mensaje "No se permite el acceso sin autorización de la dirección" se lo impidieron. Como no me apetecía investigar el paradero de "la dirección" y tampoco me gusta entrar a "la brava" a los lugares, decidí continuar con la esperanza de encontrar en mi camino un lugar donde descansar.Y así fue como llegué al Parador Ecoturístico Las Manzanillas. Este lugar se encuentra adelantito de El Cepo y está bastante bien para acampar. Cuando yo llegué a Las Manzanillas no encontré a nadie a quien preguntar dónde podía instalar mi casa de campaña, cuando me marché de allí seguí sin conocer al encargado de aquel lugar.

El caso es que encontré unos carros estacionados al lado de una de las palapas. Supuse que sus ocupantes eran quienes habían dejado unos botellones de agua y unas cazuelas con comida a la sombra de la palapa y allí me quedé yo, también a la sombrita, sentadito y "vigilando" que no llegase el coyote a comerse aquellas provisiones. Al ratito llegaron un grupo de personas (hombres, mujeres y niños), que tras dar un paseo por los alrededores del Parador se disponían a preparar la comida.Formaban un grupo bien curioso, una pequeña representación de varios estados de la República (Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Sinaloa y Distrito Federal), que por motivos laborales radicaban en la ciudad de Aguascalientes. Estuvimos platicando largo y tendido sobre mi aventura bicicletera, compartieron conmigo sus alimentos, a media tarde echamos una cascarita a voleibol y en la noche prendieron una hoguera mientras practicábamos un divertido juego de adivinanzas.
Para mí fue muy agradable encontrarme con estas personas y es una prueba más de que en México, cuando tus planes fallan (encontrar cerrado "Los Alamitos"), normalmente te está aguardando otro plan mejor (Las Manzanillas).



Tras pasar un día divertido en compañía de aquellas personas tan lindas a la mañana siguiente me enfrenté a la prueba de pasar Sierra Fría. Lo más complicado resultó mantenerme encima de la bicicleta pues aquel terreno le invitaba a uno constantemente a "abrazarse" con la madre tierra. No hay grandes pendientes de subida y el paisaje es bien chido. Ha de estar más canijo pasar la sierra en sentido contrario a como yo lo hice. Tras haber pedaleado algo más de sesenta kilómetros mi idea para esta etapa era finalizarla en Calvillo (estado de Aguascalientes) pero el hecho de que el único hotel de aquel lugar me pidiese 250 pesos por quedarme hizo que continuase hasta Jalpa (estado de Zacatecas). Qué mejor para un hombre que viene de la sierra, cubierto de polvo, cansado, hambriento y sediento que pedalear cuarenta kilómetros extra y con un calor infernal para llegar a Jalpa. Pero echándole muchas ganas llegué a Jalpa, encontré un hotelito de los míos y pude descansar. ¿A poco no piensan ustedes que lo mejor después de pasar un par de días durmiendo en una casa de campaña es volver a encontrarnos con una cama en condiciones? Y eso es lo único que hice en Jalpa, disfrutar de un mullido colchón.Si la primera prueba que tuve que superar al internarme en el estado de Zacatecas fue pedalear con una temperatura cercana a los cuarenta grados, la segunda no fue menos complicada. Cuando salí de Jalpa con rumbo a Villanueva me di cuenta que el estado de Zacatecas está bien surtido de montañas. Miraba hacia adelante y hacia atrás, volteaba a derecha e izquierda y siempre me topaba con un cerro, cerrito o cerrote. Cuando ya comenzaba a sentirme en-cerrado y surgían las primeras dudas acerca de la decisión que había tomado de conocer el estado de Zacatecas, me detuve a fumar un cigarrillo. Al ratito llegó un camión que se detuvo donde yo me encontraba drogándome y se acercó un muchacho para interesarse por mi aventura. Él era Raimundo, aficionado a realizar travesías en bicicleta de montaña, que me dio sus datos para contactar con él en la ciudad de Zacatecas.
Con mucho esfuerzo logré llegar a Villanueva, lugar del que no tengo nada que contarles. Camino de Zacatecas (una decena de kilómetros después de Villanueva) encontré la indicación para La Quemada, la zona arqueológica más importante del estado, pero en mi mente estaba únicamente la idea de llegar cuanto antes a la capital del estado así que no me detuve hasta lograr mi objetivo.
A modo de resumen les diré que mi paso por el estado de Aguascalientes resultó muy grato. Disfruté mucho platicando con los compadres que encontré en mi camino, cuando me detenía a descansar. Me asombré con la señora Gracia, que no conocía Real de Asientos ni la ciudad de Aguascalientes pero sí había llegado a visitar a sus hijos, que viven en el gabacho. Me lo pasé muy bien conviviendo con aquellas gentes que encontré en Sierra Fría. Pedaleé muchos kilómetros en soledad por las excelentes carreteras del estado pero, sin embargo, no me sentí solo.
Otra cosa fue cuando me interné en el estado de Zacatecas. "Arde Zacatecas" era uno de los titulares de El Sol de Zacatecas el domingo 11 de mayo de 2003. Y es que, las temperaturas que encontré por aquellas tierras, me hicieron sudar mi playera más de lo acostumbrado.Pero ni modo, ahoritita me encuentro en la ciudad "con rostro de cantera pero con corazón de plata" y estoy dispuesto a descubrirla, a caminarla y a dejarme seducir por ella. Y a narrarles lo que aquí acontezca. Si así lo desean, nos volvemos a ver en esta misma sección la próxima semana.
Facun.
Otros enlaces de interés:
- Mapa del estado de Aguascalientes
- Mapa del estado de Zacatecas
- Secretaría de Turismo del Estado de Aguascalientes
- Secretaría de Cultura del Estado de Aguascalientes
- Jalpa
- Asociación Estatal de Ciclismo de Aguascalientes
- El Heraldo
- Hidrocálido Digital
8 comentarios:
Me ha gustado mucho este blog. Lo voy a recomendar a todos mis amigos para que se animen a viajar hasta México.
Ángel Gómez
Amigo Ángel.
Has tenido el honor de ser el primero en publicar un comentario en este blog.
En México están casi todos los mundos posibles y quien viaja allí con la mente abierta y actitud respetuosa, regresa con otra visión de la vida.
Un abrazo.
Hola! Yo vivo en México, y me encató tu blog, siempre estoy en busca de lugares nuevos para conocer, no me voy en bicicleta, pero trto de viajar por todo mi país, la manera en que lo muestras me encantó, porque ere un viajero, no un turista.
Muchas gracias Olimpia por tu comentario.
¿Cuál es la diferencia entre el turista y el viajero? El turista, desde el día en que llega al nuevo territorio, está pensando en el momento del regreso. El viajero, es posible que se quede allí para siempre.
Saludos.
QUE TAL ,PARA COMENTARTE QUE ME GUSTO TU FORMA DE VER MI MEXICO, QUE A VECES LOS MEXICANOS NO TENEMOS LA CAPACIDAD DE VER LAS BELLEZAS QUE TENEMOS(LLAMESE BOSQUES,DESIERTOS O LLANURAS)
AUNQUE VIVO EN AGUASCALIENTES, TE RECOMIENDO VISITES EL ESTADO DE MICHOACAN,(YO SOY DE AQUEL ESTADO)
TE GARANTIZO QUE NO TE ARREPENTIRAS, Y ADEMAS ME GUSTARIA ESCUCHARTE DESCRIBIR TAN BELLO ESTADO.UN SALUDO Y BIENVENIDOS TODOS A MEXICO LINDO Y QUERIDO!!!!
Amigo Anónimo.
De mi paso por el estado de Michoacán tienes bastante información en los siguientes relatos:
Por el oriente michoacano
Desde la capital del estado de Michoacán
En torno al lago de Pátzcuaro
Caminos de Michoacán
De la capital del aguacate a un lugar MÁGICO
Por el occidente michoacano
Rumbo a Acapulco
Ahí te lo dejo de tarea para que le des una checadita.
Saludos.
que loco e pensado muchas beses en aserlo pero no podria
Amigo anónimo.
Sí es cierto que hace falta un puntito de locura para darle la vuelta a México pero también es cierto que "nadie sabe lo que es capaz de hacer hasta que lo intenta"
Saludos.
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