Bienvenidos al estado de Jalisco, "Lugar arenoso". La laguna de Chapala nos servirá como original puerta de entrada a uno de los cuatro reinos de Chimalhuacán.Esa gran mancha azul que aparece en mi mapa de carreteras se vuelve más chica cuando pedaleo bordeando la laguna. La sed insaciable del área metropolitana de la ciudad de Guadalajara y el escaso caudal que recibe del Río Lerma reduce día con día la superficie del vaso lacustre.
El que aparece citado en muchos lugares como el embalse natural de mayor extensión del país, el que antiguamente fuera inspiración de poetas, músicos y pintores, el "Lugar de Chapulines", es hoy un espejo donde se refleja uno de los problemas más graves que afecta a este país: la progresiva desaparición de los recursos acuíferos.
Son 150 kilómetros los que separan Jiquilpan (Michoacán) de la ciudad de Guadalajara. La hasta el momento etapa más larga de nuestra aventura transcurre en medio de la incertidumbre de si seré capaz de llegar a la capital del estado de Jalisco en una única jornada. "De que llego, llego". Intento auto convencerme con esta expresión tan mexicana. El calor es sofocante y nada parece calmar mi sed. Ahora un refresco, más allá una nieve y adelantito una botella de agua de a litro.
Mis piernas están enojadas conmigo por esta dura prueba a la que les estoy sometiendo. Ni modo de quedarnos en el camino, hay que llegar a Guadalajara antes de que oscurezca. Cuando restan unos 15 kilómetros para alcanzar nuestro preciado destino aparece un cartelón que anuncia Tortas Guadalahoagada. No dudo un instante en detenerme allí y saborear una torta ahogada que, como diría mi amigo Kodiak, está bien chingona. Los meseros me miran con curiosidad mientras devoro la torta. Un "újule" sale de sus bocas cuando les digo que vengo de Jiquilpan.
Las indicaciones de Guadalajara Centro se suceden en mi camino pero el dichoso centro nunca llega. Al igual que los toros, yo también me crezco ante el castigo y, murmurando algunas maldiciones, logro llegar a la Plaza de Armas. Estoy cansado y adolorido, pero de mi interior brota un sentimiento de satisfacción. "Ya la hiciste cabrón, ya chingaste"
Pronto conozco a Raúl, un vitoriano que ha pasado la mayor parte de los tres últimos años de su vida viajando por diferentes lugares. Ahora está en México y aquí se la pasa pidiendo aventón o rai (que alguien le lleve en su carro) para desplazarse de un lugar a otro. Él es un auténtico aventurero que viaja, vive y sobrevive en el México lindo y querido. Es un tipo generoso, con quien resulta sencillo platicar. Tiene numerosas anécdotas que contar y es un placer escucharle.
El grupo se amplía y casi sin darnos cuenta estamos todos reunidos en la cantina La Fuente (Pino Suárez 78. Guadalajara Centro). Dos vascos (Raúl y su servidor de ustedes), una linda muchachita de Guadalajara (Iveth) y un yugoslavo despistado que estudia en la UAG (Yosi), alrededor de unas chelas, en una cantina muy interesante. Luego vendrán Xóchitl, un amigo bohemio de Iveth, un simpático cachetón y Álvaro, que termina por inclinar la balanza del lado mexicano.
Así transcurren mis primeros días en Guadalajara, en medio de suculentas tortillas de patata, digna representante de la cocina española que Raúl prepara con cariño y pollo con mole que Liliana encarga a sus "vasallos".






Cuando mis amigos parten para nuevos rumbos comienzo a explorar por mí mismo "la ciudad amable". Así se refieren a Guadalajara en una barda de Zapopan. Creo que es propaganda institucional pero la expresión me viene de pelos para el desarrollo de mi relato."La ciudad amable" cuenta con numerosas plazas. Su catedral está rodeada por ellas en sus cuatro costados. La Plaza de Armas, la de los Laureles, la de la Liberación y la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres me recuerdan a esos antros que disponen de diferentes niveles con ambientes bien diferenciados. Los palacios se ubican ordenadamente en estos espacios pero lo que más me gusta es el kiosko de la Plaza de Armas, sostenido por ocho cariátides que representan instrumentos musicales distintos y el Teatro Degollado, de estilo neoclásico recargado y en cuyo pórtico aparece la inscripción "Que nunca llegue el rumor de la discordia"

La Plaza Tapatía comprende desde la parte posterior del Teatro Degollado hasta el Instituto Cultural Cabañas. Sus 21 años de existencia delatan su juventud. Todo es muy moderno, "muy in" pero al mismo tiempo muy aséptico y muy "inhumano"
"La ciudad amable" que afirma tener uno de los mejores climas del mundo me obsequia durante mi estancia con temperaturas por encima de los treinta grados, que unido a sus moles de concreto por todos lados, hacen que mi caminar por sus calles sea pausado y termine cansado al regresar en la noche al hostal."La ciudad amable" cuenta con numerosas fuentes. A mí particularmente me gustaron la de la Inmolación a Quetzalcóatl, considerada una de las más altas del mundo, y la de

La Minerva."La ciudad amable" dispone de un curioso sistema de transporte. Es la primera ciudad del México lindo y querido donde observo la presencia de dos clases de autobuses urbanos: los económicos y los "vip" Los primeros, ruidosos y viejitos. Los segundos, confortables y limpios, con operadores encorbatados que únicamente admiten pasaje mientras existan lugares para viajar sentado. Todo esto me saca de onda pero me río mucho cuando estoy esperando abordar alguno de los míos y llega un tur (turquesa) e ignora a quienes pretenden viajar en él porque ya no hay lugar donde los distinguidos viajeros puedan colocar sus pompas. Las otras alternativas de transporte (los taxis y el tren subterráneo) no las utilizo, de modo que no puedo opinar.


"La ciudad amable" cuenta con numerosos parques. Unos son pequeñas manchas verdes en medio del asfalto (Revolución, Morelos). Los otros, los que se atreven a arrebatarle una mayor superficie a la mancha urbana pero continúan conviviendo con sus ruidos y sus humos, son de paga. Al Parque Agua Azul le dicen Centro de Cultura Ambiental pero yo observo demasiadas jaulas en el ambiente. Su mariposario y aviario me provocan tristeza. 



El Parque Los Colomos, condenado a vivir entre grandes avenidas (Acueducto, Pablo Neruda y de la Patria), cuenta con dos secciones: Colomos I tiene algunas construcciones en su interior mientras que Colomos II es más bosque, un bosque seco cuyos manantiales y arroyos únicamente aparecen dibujados en los mapas de orientación del parque.
"La ciudad amable" que dice promover uno de los principales símbolos nacionales que representan a México en el mundo (el mariachi), cuenta con dos escenarios para escuchar la música de violines y trompetas, guitarras y guitarrones. La denominada Plaza de los Mariachis (calzada Independencia esquina con Javier Mina), especialmente construida para ellos, es especialmente chiquita y está especialmente invadida por terrazas donde sentarse a degustar los platillos mexicanos. El Parián de Tlaquepaque es especialmente elitista y caro. Pareciera que en Guadalajara, al igual que ocurre con el transporte, existieran mariachis de primera y de segunda.
"La ciudad amable" también tiene su zona arqueológica a 300 metros del cruce de la avenida Mariano Otero y Periférico Sur. El Iztépete, una de las zonas arqueológicas más importantes del Occidente de México, se encuentra sumamente descuidado. No encontré a nadie que me diera razón de lo que allí podía observar. No existe, a diferencia de otras zonas arqueológicas que he visitado, ningún panel explicativo. Algunas de las piedras del que fuera un centro ceremonial que data entre 600 y 900 D.C. presentan grafitis en su superficie y para terminarla de amolar, a alguien se le ocurrió construir una espantosa escalera de concreto que pretende imitar el acceso original a la pirámide.

"La ciudad amable" cuenta con numerosos templos de culto religioso. La Catedral Metropolitana, con su mezcla de influencias góticas, barrocas, moriscas y neoclásicas, se ha convertido en uno de los símbolos de Guadalajara y es un lugar que no se debe dejar de visitar. Además de Catedral, a mí me agradó mucho el Templo Expiatorio (avenida Enrique Díaz de León esquina con Ezcorza), de estilo neogótico y con fachada de cantera dividida en tres secciones.
"La ciudad amable" cuenta con numerosos mercados. Particularmente interesante es el Mercado Libertad o de San Juan de Dios, uno de los mercados techados más grandes de México. En él las fondas de comida corrida, tan abundantes en otros mercados de la República Mexicana, han sido sustituidas por pequeños restaurantes donde la birria y los mariscos compiten por atrapar a los ocasionales comensales, con ganas de vaciar sus bolsas y continuar hambrientos.La "ciudad amable" cuenta con numerosos museos pero yo no llegué a visitar ninguno de ellos.
La "ciudad amable" cuenta con cuatro municipios conurbados (Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco de Zúñiga), los cuales conforman la Zona Metropolitana de Guadalajara. Tlajomulco ha de ser el gran olvidado porque apenas ofrecen información acerca de él.

Tonalá, antiguo poblado prehispánico ubicado a 14 kilómetros del centro de Guadalajara, fue de todos los municipios conurbados el que más me agradó. Pueblo alfarero desde el tiempo en que cada casa era un taller donde sus moradores fabricaban con sus propias manos los dioses que necesitaban, el moderno Tonalá ha aprendido a trabajar otros materiales además del barro (vidrio, papel, madera, fierro, cobre, latón, hoja de lata) y las creaciones de sus artesanos son dignas de elogio. El Santuario del Sagrado Corazón, de estilo gótico en su exterior y renacentista en su interior, me pareció un conjunto bello y armonioso, belleza únicamente alterada por una espantosa cruz atrial de fierro que pudiera parecer un implante artificial. Una visita al Cerro de la Reina o del Ombligo, a escasos 30 minutos del centro de Tonalá y donde se registró la batalla librada por un grupo de rebeldes tonaltecas y el ejército conquistador de Nuño de Guzmán, nos permite apreciar una hermosa vista de Guadalajara y comprender el sentido de la canción "Guadalajara en un llano, México en una laguna".
En Zapopan se asienta la clase económica dirigente de la ciudad y cuenta con algunas colonias residenciales exclusivas y en las que uno se siente constantemente vigilado. En esta antigua villa maicera, localizada a 8 kilómetros al noroeste del centro de Guadalajara, se localiza la Basílica de la Virgen de Zapopan, uno de los centros religiosos más importantes del Occidente del país. Anexa a la Basílica se encuentra la Sala de Arte Huichol Wixarica, con una exhibición permanente de arte y artesanías elaboradas por ese grupo étnico tan interesante. Quise completar mi visita a Zapopan conociendo la Plaza de las Américas pero las obras de construcción de un futuro estacionamiento subterráneo me lo impidieron. Por otro lado, el Colegio de Jalisco se encontraba cerrado por el periodo vacacional de Semana Santa, así que ni modo.
De Tlaquepaque, en el extremo opuesto a Zapopan rumbo a Tonalá, poquito que contar. Me espanté al conocer el Parián, que según los folletos turísticos "es el lugar preferido de los visitantes" y donde se encuentra "la máxima expresión de folklore y esparcimiento en un estallido de fiesta permanente" Lugar elitista donde los haya y alejado de los gustos del humilde caballero pedaleante que trata de encontrar lugares con más sabor que ese escaparate de mariachis visitado por gentes de alta alcurnia. Intenté refugiarme en el Centro Cultural El Refugio pero se encontraba cerrado por ser día domingo, así que descansé tantito en el Jardín Hidalgo antes de emprender el regreso al centro de "la ciudad amable".En resumen, que no me gustó la ciudad de Guadalajara, que a pesar de que permanecí varios días en ese lugar no encontré los encantos de "la perla tapatía" Que prefiero Plaza Garibaldi mil veces más a la Plaza de los Mariachis o el Parián. Que Chapultepec se encuentra a años luz de Los Colomos. Que el Chopo es más rico y diverso que el tianguis cultural de los sábados en la Plaza Benito Juárez. Que en La Merced o en Arcos de Belén se come más sabroso y económico que en el Mercado Libertad. Que el Metro de "la ciudad de la esperanza" cuenta con una decena de líneas en las que viajar por dos pesitos y el tren subterráneo de "la ciudad amable" únicamente dos líneas a cambio de tres cincuenta. Que todas las comparaciones son odiosas y yo no soy chilango pero lo a gustito que me he quedado después de soltarles el choro.

Pero como de todo es necesario extraer algo positivo, me quedo con las tortas ahogadas en chile y la cerveza de raíz del Chavalito, el ambiente de la cantina La Fuente, el tejuino con nieve de limón, la tarde del sábado viendo Caltzontzin en casa de los amigos de Álvaro y las amistades que hice en Guadalajara (Raúl, Iveth, Álvaro, Joe, Antonio, el muchacho de Ciudad Juárez de cuyo nombre no logro acordarme, etc.).Dejamos "la ciudad amable" y continuamos nuestra ruta hacia los Altos de Jalisco. Será la próxima semana cuando tengamos oportunidad de platicar sobre ello. Mientras tanto, se me cuidan un buen.
Facun.
Otros enlaces de interés:
- Mapa del estado de Jalisco
- Secretaría de Turismo del Estado de Jalisco
- Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco
- Turismo en Jalisco
- Aeropuerto Internacional de Guadalajara
- Explore Guadalajara
- La ciudad de las rosas
- Guía de entretenimiento de Guadalajara
- Vive Guadalajara
- Bien Tapatios
- Ciudad Alterna
- El Blog de Guadalajara
- Museos en Guadalajara
- Chivas de corazón
- Tecos
- Conozca Tonalá
- Verde Bandera. Periodismo Ambiental de Guadalajara
- Guadalajara se mueve en dos ruedas
- Cámara rodante
- Ciclismo de Montaña
- La Jornada Jalisco
- El Informador
7 comentarios:
Las primeras fotos que tienes en el Blog referentes al Parque de los Colomos, corresponden al aviario y el algo del parque Agua Azul.
Hola Gerardo.
Si llevas el puntero del ratón-mouse encima de la imagen tendrás acceso a un pie de foto donde aparece una explicación sobre lo que estás viendo.
Un saludo.
Y0 AM0 MI ESTAD0 Y SI N0 TE GUST0 PS KE PENA DEVERAS NOSOTROS AL MEN0S Y0 Y L0S KE C0N0SC0 N0S DEDICAM0S A ACER DIVERTIDA LA ESTANCIA DE NUESTR0S VISITANTES PUES KE TRISTE QUE TU NO NOS TOCARAS PER0 CLAR0 HABLA TODO L0 QUE KIERES DE MI ESTAD0 AMADO DE JALISCO Y GUADALAJARA QUE HORGULLOSAMENTE NACI AQUI PERO AL IGUAL QUE TU AY COSAS QUE QUISIERA CAMBIAR DE AQUI... BUENO COMO TODO TIPICO TURISTA SOLO LE GUSTA LA FIESTA JOJO NO CREO QUE SOPORTARAS VIVIR AQUI PARA SABER VIVIR AQUI AY QUE SER DE AQUI Y SINO ADAPTARTE A TODO TRANSITO, PERSONAS, HABLA, INTERACTUAR, ETC DIVIERTT REPROCHANDO A MI CIUDAD = YO LA AMARE AUN MAS BES0S BYE
o por cierto te envidio ke chido poder viajar a varios lugares
ps no se la verdad yo buscaba un mapa de guadalajara y termine en esta pag bueno ya que aqui no esta mi mapa si si ay muchos topes y no visitaste el salto o la central nueva ahi ay mas
No iztsabel, no me divierto reprochando cosas a la ciudad de Guadalajara. Simplemente cuento lo que viví y sentí durante mi estancia allí.
Por cierto, en Guadalajara tengo dos buenos amigos. Todavía mantenemos la amistad a pesar de mi relato.
Yo siempre suelo referirme a Jalisco como "mi querido estado de Jalisco" pero con Guadalajara no sé qué me pasa... quizás tenga que conocerla más... Quizás Guadalajara y yo seamos incompatibles. Quién sabe...
No me envidies. Viajar es una de las inversiones más rentables que conozco y se puede viajar de muchas formas. No todo son resorts y hoteles todo incluído.
Besos.
Pa mapas la guía Roji amigo Anónimo.
Un saludo.
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