¿Cómo han estado? ¿Cómo ven nuestra bici-pato-aventura? A ver si se animan a dejar sus comentarios, que me hace mucha ilusión saber que hay alguien por ahí que lee mis crónicas. Pueden echarme porras si lo desean pero si lo que quieren es enviar mentadas, mejor directamente a mi dirección de correo MAILTO:facun@mexico.comBueno, dejemos el cotorreo a un lado y pasemos a hablar de La Bella. No, no voy a platicarles de mi amada, me refiero a Toluca, desde 1830 capital del estado de México, también conocida con el sobrenombre de La Bella.
Llegué a Toluca desde Atlacomulco. Fueron alrededor de sesenta kilómetros por terreno llano y poco transitado. Afortunadamente para mí la mayoría de los carros optaron aquella mañana de sábado por agarrar la carretera de cuota, así que por la libre circulábamos los pobres y algún loco pedaleando en su "máquina de colores brillantes". Llegar a Toluca pedaleando a buen ritmo me proporcionó cierta satisfacción.
Entre acudir a la Bombonera (Estadio Nemesio Díez) a presenciar el choque de los Diablos Rojos del Toluca frente a los Colibríes de Cuernavaca y buscar un lugar para pasar la noche, opté por esto último. Desanimado por los altos precios de los hoteles del mero centro decidí hablarle a mi mamá. Ni mi mamá ni mi papá, desde "la madre patria", me supieron dar razón de algún hotelito económico en Toluca pero les hizo mucha ilusión que su hijo pródigo les hablase desde el México lindo y querido. Platicando con el señor que regentaba aquel locutorio telefónico, me recomendó que me dirigiera a la terminal de camiones y buscase por allí. Sorteando carros y carretas llegué hasta la terminal de autobuses. Todavía quedaba un último obstáculo, sortear a todos los vendedores ambulantes que, en puestos semifijos, forman un cinturón alrededor de la central.
Imagínense a "el güerito", la rojigualda y todo el equipaje en medio de aquel mitote, escuchando los "graciosos" comentarios de vendedores y compradores. A la voz de: con permiso, con permiso, fui abriéndome paso entre la multitud y a duras penas pude vislumbrar el letrero del Hotel Terminal, cuya entrada estaba prácticamente tapada por gorritas, pants, vendedores de nieves, de artículos electrónicos y similares. Como el precio era razonable y no deseaba pasar nuevamente por "el gran bazar", decidí quedarme en el Terminal.
En una ocasión leí que en Toluca había sólo dos estaciones: el invierno y la del ferrocarril. La del ferrocarril no llegué a conocerla pero la otra sí. No me quité mi suéter en ningún momento pues, a pesar de que el sol lució durante todos los días de mi estancia, sólo los muy machines se atrevían a desprenderse de su ropa de abrigo.

La mañana del domingo 23 de febrero me encontré con una ciudad muy animada. Varios modelos de carros, en su mayoría vochitos, estaban expuestos en la plancha de la Plaza Cívica, el Zócalo. Además, las calles aledañas al Zócalo, acogían a los participantes de una marcha estatal de maestros priístas en contra de la privatización de la educación pública. Por otro lado, delante del Palacio de Gobierno, una treintena de ciclistas se disponían a iniciar un Paseo Ciclista Familiar para mostrar su apoyo al candidato priísta a la presidencia municipal Ernesto Monroy. Y por si todo esto fuera poco, delante de Catedral, se encontraban apostados un grupo de jóvenes cristianos (desconozco si también eran de filiación priísta) con pancartas en las que reprochaban a don Vicente Fox Quesada, presidente de la República, la utilización con fines electorales de los símbolos religiosos. La presencia de numerosos medios de comunicación en el lugar hacía presagiar la inminente llegada del ranchero de Guanajuato y su esposa pero finalmente éstos nunca llegaron.Después de participar como espectador en todos estos eventos y aprovechando que el domingo el acceso a los museos es gratuito, me dirigí a un costado del Palacio de Gobierno, al Museo José María Velasco, donde se expone parte de la obra del artista más sobresaliente de la pintura mexicana del siglo XIX. De allí me fui hacia la Alameda, donde a un ladito se encuentra el Museo de la Estampa. La colección de este museo, dedicado exclusivamente al arte gráfico, cuenta con obras que comprenden xilografías, calcografías, litografías y serigrafías.
Siguiendo la ruta museística mis pasos me llevaron a un costado del Templo del Carmen, hasta el Museo de Bellas Artes, que ofrece valiosas colecciones de muebles, pinturas y esculturas del Virreinato, así como obras modernas y contemporáneas.
Y aquí terminó mi peregrinación por los museos toluqueños. Me quedé sin visitar el de la Acuarela, el de Numismática, el Felipe Santiago Gutiérrez y el Luis Nishizawa porque mi estómago dio la señal de alarma. Me falló Casa Venancio, que me había prometido paella y callos a la madrileña, pero a cambio Los Rancheros del Sur me ofrecieron una orden de frijoles de olla y unas enchiladas rancheras rojas.


Todavía con la boca ardiendo como consecuencia del picante de las enchiladas, paseé por el centro de Toluca. Me gustaron mucho la Plaza González Arratia, el templo de la Santa Veracruz, la Concha Acústica, Los Portales que son el signo distintivo de la ciudad, la Plaza Fray Andrés de Castro y la Alameda Central poblada de eucaliptos, pinos y cedros. Me comí una torta de chorizo en la Tortería La Barca (Nicolás Bravo 116, en Los Portales) que, a pesar de no tener la fama de La Vaquita Negra y ser un local bien chiquito, cuenta con más de cien tortas diferentes y a precios asequibles.También probé los "mosquitos" de La Miniatura, bebida típica elaborada a base de jugo de naranja fermentado. Toluca me recordó en algunos aspectos a la ciudad de México: el incesante tráfico por sus calles, la gran cantidad de transporte público, las viviendas diseminadas en el cerrito, los centros comerciales de las afueras de la ciudad, el mercado ambulante alrededor de la terminal de autobuses que me hacía recordar a algunos paraderos del Metro, los vendedores de chácharas que me hicieron dudar si me encontraba en Toluca o en Santa Martha Acatitla... Sin embargo, Toluca es mucho más limpia, está mejor urbanizada e incluso existen rampas en las banquetas para que las personas que deben utilizar silla de ruedas o las mamás con sus carriolas puedan utilizarlas. En definitiva, Toluca me pareció más habitable que el DF, aunque sin ese sabor especial que tiene "la ciudad en el ombligo de la luna".


Otro de los lugares interesantes para visitar en el centro de la ciudad es el Cosmovitral Jardín Botánico. Ubicado en Lerdo esquina con Juárez, el edificio se construyó para conmemorar el primer centenario de la Independencia de México y se destinó al Mercado 16 de Septiembre pero a partir de los años 80 se transformó en un sitio de reflexión y esparcimiento con la instalación del que muchos críticos consideran el mayor vitral del mundo, con una superficie de tres mil doscientos metros cuadrados. El edificio alberga además un interesante Jardín Botánico con gran cantidad de plantas.

Al ser Toluca una ciudad de tamaño relativamente pequeño pude caminarla con gusto. Conocí la cancha de futbol de la Bombonera (estadio Nemesio Díez), visité Ciudad Universitaria que está construida sobre el cerrito de Coatepec, recorrí las principales avenidas y caminé por los Paseos de Colón, Tollocan y los Matlatzincas.




En el aspecto cultural es necesario realizar una mención especial al Centro Cultural Mexiquense. Está ubicado al suroeste de la ciudad (Boulevard Jesús Reyes Heroles 302. Del. San Buenaventura) en terrenos de la ex Hacienda de La Pila. Ocupa una extensión de 170 hectáreas de contrastantes construcciones que albergan tres museos: Antropología e Historia, Culturas Populares y Arte Moderno, además de una Biblioteca Pública. El lugar es muy agradable y se nota que las construcciones son bastante recientes (el Centro fue inaugurado en 1987).

¿Ya se cansaron de la ciudad de Toluca? Pues vayamos a visitar sus alrededores. Un lugar que me gustó mucho y que está bastante cerquita es Metepec "en el cerro de los magueyes", lugar famoso por sus artesanías de barro. En Metepec, además de un mercado de artesanías, hay numerosos talleres de alfareros y lo interesante es acercarse hasta uno de ellos y poder ver cómo se elaboran las piezas que luego salen a la venta, observar cómo trabajan las manos expertas de los creadores y poder platicar con ellos un ratito. Existen Árboles de la Vida de Metepec por todo el mundo. El Árbol de la Vida original muestra cómo Dios hizo a los hombres de puritito barro aunque, a consecuencia del desarrollo comercial de esta tradición, hoy podemos encontrar Árboles de la Vida de los más diversos estilos y temáticas.
Además de sus trabajos artesanales Metepec cuenta con otros atractivos: el Convento y Parroquia de San Juan Bautista, la iglesia El Calvario (siglo XIX) edificada sobre el mismísimo Cerro del Maguey donde en otra época vivieron matlatzincas y chichimecas, la Tlanchana o Fuente de la sirena y el Mural del Árbol de la vida que es un gran mosaico elaborado en cerámica a un ladito de la iglesia El Calvario.También es necesario señalar que Metepec es el Centro Espiritual depositario del Fuego Nuevo en el Estado de México. La ceremonia del Fuego Nuevo se realiza cada 52 años y es una tradición que procede de los antepasados indígenas.
Y para no ponernos tan trascendentales terminaré recomendándoles que, si llegan a Metepec, no duden en tomarse un trago en el Bar 2 de Abril, un curioso lugar donde la cultura y el alcohol conviven de forma armoniosa.
Para los interesados en la arqueología, en Calixtlahuaca, a nueve kilómetros al noroeste de la ciudad de Toluca, se localiza una pirámide-templo en forma circular dedicada a Ehécatl, deidad del viento. Se trata de uno de los principales vestigios de la cultura matlatzinca. Al pie de la Zona Arqueológica de Calixtlahuaca se puede visitar un museo de sitio.Hasta aquí amigos míos mi relato sobre las vivencias de Toluca. Ahorita huyo de la gran ciudad y me dirijo al Nevado, la cuarta cima más alta del país (4558 metros sobre el nivel del mar). ¿Lograrán "el güerito" y la rojigualda subir al Nevado de Toluca? La respuesta la encontrarán ustedes en el próximo capítulo de nuestra bici-pato-aventura.
Facun.
Otros enlaces de interés:
- Mapa del estado de México
- Secretaría de Turismo del Estado de México
- Comisión Estatal de Parques Naturales del Estado de México
- Aeropuerto Internacional de Toluca
- Museos en Toluca
- Mi Toluca
- Club de Exploraciones de México. Sección Toluca
- Bicicuates de Toluca
- El Sol de Toluca
- El Diario del Estado de México
4 comentarios:
20 años despues me tope con tu blog!
Gracias por mostrar de lo mas bello de mi estado, pero sobre todo del pais!
Y que valor para aventarte todo mexico en bicicleta!!!
Aplausos por eso!
Hace un rato me topé con tu crónica en una búsqueda sobre la sierra tarahumara;y en verdad te la rifas por la forma que narras. Te felicito por:
1.- Interesarte en conocer nuestro país.
2.- Por hacerlo en bici. Yo gustaba de la bici de ruta hasta hace unos 15 años. Por lo mismo, comprendo muchos de tus comentarios.
3.- Soy vendedor y he recorrido una parte buena de los lugares que comentas; algunos hace tiempo; y rememoro tu viaje.
4.- Insisto: tu narrativa es soberbia; además la haces agradable añadiendo algunos "chilanguismos" que le dan un toque de cuates a la historia.
Soy chilango pero desde hace 8 años vivo en la frontera con EEUU, en Matamoros y desde acá te mando mi mas sincero reconocimiento a tu experiencia. Bueno, sigo leyendo en orden los "fasciculos". Saludos.
No, pues qué pasó Malisha. Cómo que 20 años... Apenas pronto se cumplirán diez. Gracias por el aplauso.
Gracias al amigo chilango viviendo en Matamoros. ¿Sabes que si tuviera que elegir una profesión en México sería la de agente comercial para poder viajar por toda la República? Verdaderamente sabroso su país. No se lo acaba uno nunca.
Gracias por los halagos. Ya hizo que me ruborizase.
Saludos.
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